Historia del Col·legi de Metges de Balears

El Colegio Oficial de Médicos de Baleares está integrado por los doctores y licenciados en medicina y cirugía que ejercen su profesión en la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, es una corporación de derecho público, amparada por la Constitución la Ley 2/1974, sobre Colegios Profesionales, y el Estatuto General de la Organización Médica Colegial, aprobado por R.D. 1.018/1980, con estructuras democráticamente constituídas, carácter representativo y personalidad jurídica propia, independiente de la Administración del Estado, y en consecuencia del ente autonómico de Baleares, de las que no forman parte integrante, sin perjuicio de las relaciones de derecho público que con ellas legalmente le correspondan.

El Parlament de Les Illes Balears aprobó la Ley de Colegios Profesionales de la CAIB, número 10/1998, por la que se rige actualmente la corporación. El Colegio goza de plena capacidad jurídica y de obrar y su representante es el Presidente.

Historia del Comib

Es la continuación directa del Colegio Médico-Farmacéutico fundado en Palma en 1882, “con el fin laudable de instruirse e ilustrarse mutuamente”. Tres años después para dar a conocer el contenido de las conferencias y los estudios realizados por los socios se creó la Revista Balear de Medicina, Farmacia y Veterinaria.

Al crearse en 1898 los Colegios Oficiales de Médicos y Farmacéuticos en España, el de Mallorca renunció al carácter oficial y quedó como asociación científica privada y declaró: “seguir la ruta de siempre ha seguido hasta hoy, prestando sus humanitarios servicios a las autoridades y corporaciones que lo soliciten”.

En 1918 el Colegio Médico-Farmacéutico se convirtió en Colegio Provincial Obligatorio y se separó definitivamente de la rama farmacéutica.

En los comienzos de la Guerra Civil se transformó en Sindicato Gremial de Médicos cambiando, nuevamente su denominación al cabo de una año.

Desde su fundación han sido aspiraciones constantes al contar con una publicación periódica, una surtida biblioteca y una sede colegial propia. Hasta 1965 no se consiguió un edificio en propiedad en Palma. Adecentado primero, luego transformado ha conocido una doble completa renovación.

Una sede para Ibiza y Menorca

En 1971 se adquirió un inmueble para la comarcal de Menorca y en 1975 uno para la de Ibiza-Formentera.

Con la llegada de la democracia, el Colegial ha sufrido un replanteamiento continuo y progresivo. Un aumento de la vitalidad manifestado en el incremento de los servicios al colegiado, en la vida cultural y social.

Una nueva distribución geográfica de profesionales, el aumento progresivo de su número y la incorporación constante de nuevas especialidades, así como la inauguración de centros hospitalarios en ciudades distintas a la capital dan un dinamismo jamás sospechado en la vida sanitaria corporativa de la Comunidad.